domingo, 6 de marzo de 2011

Mochileo Verano 2011: Introducción

Siempre había querido recorrer Chile por mi cuenta. Desligarme de la dependencia y decisiones de mis padres sobre qué lugares visitar. Así que junté un poco de dinero, tomé mi cámara y me mandé a cambiar. Ahora yo planeaba mi propia ruta... o mejor dicho, con Ariel planeábamos la ruta.

Dos días antes de salir planificamos el viaje: los lugares a visitar y cosas que llevar para sobrevivir.

La ruta incluía Altos del Lircay, Conguillío, Tolhuaca, Valdivia, Puerto Varas, Cucao, Quellón y de vuelta mi viaje finalizaba en Pucón con mi familia.
Se cumplió casi al pié de la letra, pero siempre hay imprevistos y esta no fue la excepción: Tolhuaca y Puerto Varas quedaron fuera.

El grupo de personas éramos Ariel, Victoria (su novia), Oscar (amigo de Victoria) y Yo.

Los dos días que restaban para el viaje se me hicieron eternos, pero finalmente partíamos rumbo al Sur: a encontrarme con familiares, a reencantarme con lugares y enamorarme de otros.

viernes, 21 de enero de 2011

Con Con en Enero.

 Si bien el título dice Con Con, esta no es una entrada sobre Con Con, es más bien sobre sus alrededores. Con Con fue el campamento base. Un paseo de dos noches cuyo objetivo para mí era asistir al concierto de verano en el cual tocarían El Pájaro de Fuego del compositor ruso Igor Stravinsky, entre otras cosas (que por cierto salió bastante decente, y terminé muy impresionada al darme cuenta que el 75% del público asistente eran personas que sabían poco y nada de música y asistían a los conciertos como una manera de demostrar cierto nivel cultural o status social), pero ese es tema a parte.

Día 1

El día Sábado partiríamos temprano a Horcón, la caleta de los artesanos, lugar donde había emigrado el mejor amigo de mi padre luego de tener problemas en Los Dominicos.

Impactada quedé al ver la termoeléctrica Ventanas, y muy agradecida luego, que no se concretara el proyecto de Barrancones.



Una vez en Horcón, visitamos una feria artesanal que de artesanos poco y nada tenía, salvo por un chico que se había licenciado en artes y se dedicó a pintar poleras y polerones. En serio, verdaderas obras de arte:


Raimi, mi hermano menor posando con la polera que mi madre le compró al artista.


 Luego de almorzar y pasear por la playa subimos por la calle principal hasta el taller-local de Tico, el amigo de mi padre.
Resulta que Tico trabaja en cuero, principalmente fabrica zapatos, pero también alforjas, pisos, bolsos y varias cosas más.

Aquí una vista a su taller desde afuera (está ubicado justo frente al terminal de buses).




Por dentro parece un museo, lleno de variados objeos como mascarones, que también comercializa.




Sus trabajos en cuero








Mientras mis padres charlaban...




Yo me entretenía tomando fotografías




Luego de la visita nos largamos rápido al concierto en la Quinta Vergara. Sobre eso me referiré a que nunca más asisto a un concierto de música académica allí, la acústica es asquerosa y la gente me enfermó con tanta bulla que metía comiendo cabritas de maiz (sí, adentro vendían cabritas de maiz), como si se tratara de una sala de cine. Osea, imaginen lo asqueroso que era tratar de apreciar una dinámica pp con un crunch permanente de fondo (y mejor no referirse a la política de silenciar o apagar los teléfonos celulares).

Día 2

Nos largabamos a Quintay.
Años atrás, según mis padres, habíamos visitado ese lugar, pero yo no tengo memoria de aquello.
Desde del camino podía apreciarse esta linda panorámica




Una vista al pueblo




 Quintay se caracterizó por su planta ballenera (instalada allí alrededor del 1943) y que luego de acabar con todos los ejemplares del sector, en1967, la planta cerraría para siempre.
Hoy, esa planta ha sido transformada en una especie de museo donde se exhibe material audiovisual, textual y fotográfico.





 Esto parece un ano.


 Texturas





Mis padres




Mi hermano













A veces me obsesiono fotografiando a modo de auto retrato, mi reflejo









La sala audiovisual







Debo destacar que todas las fotografías dentro de la ballenera las tomé monocromas debido a la escases de colores. Todo era blanco o color de hormigón. Se me ocurrió, entonces, que sería más interesante jugar con la escala de grises.

Aquí una fotografía de un campo de "siempre vivas" para compensar la falta de colorido.




Quntay cuenta con una playa muy linda y muy peligrosa a la vez: la playa grande




Y que pese a la bandera roja y diferentes advertencias, la gente asiste para bañarse.




Llegaba el atardecer...




Y junto con ello, la hora de volver.






Álbum completo de fotos en picasa.

lunes, 5 de abril de 2010

Litoral central.

El Viernes 2 mis padres me invitaron a un paseo por la costa central. Como yo no tenía mucho que estudiar salí con ellos. El día estaba soleado, perfecto para tomar buenas fotografías.

La primera parada sería Pomaire. Nos sorprendimos por lo caro que estaba el peaje para entrar ($2100 si mal no recuerdo) y como si fuera poco, también había que pagar un peaje de salida.


Mi papá quería comprar unos maceteros grandes.


La única casa que vi afectada por el terremoto.


Nos fuimos. El peaje de salida costaba $1100 (algo por ahí).
En esta foto se aprecia el desastre que dejó el terremoto (sí, aun estoy sensible al tema).


Almorzamos y caminamos un rato por el puerto.
Esta es mi foto favorita del viaje, la saqué de una secuencia de ráfaga.


Me gusta fotografiar aves en vuelo.


Hora de comer, para ellos también.


Más huellas del terremoto.

Me gustan los puertos, son tan coloridos.


El mall: pésima ubicación, horrible diseño.


La tarde pasaba y fuimos a punta de Tralca, hacía años que no visitaba ese lugar.


Y luego a Cartagena. Cartagena me gusta, me gusta la arquitectura, la playa. Pero creo que este paseo es horrible y estoy segura que no soy la única que piensa lo mismo. Me pregunto ¿por qué no invertirán en arreglar y mejorar ese paseo?



Una romántica puesta de Sol.


Y la noche caía sobre la costa.


De vuelta, gracias a la estupidez de mi padre, morí de frío. El día siguiente lo pasaría en cama.